"Un inmenso baniano"
tlf: +34 965218024 +34 617050603 e-mail:This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.
Máximo González

AURAL
Labradores,17 03002 Alicante. SPAIN
tlf: +34 965218024 +34 617050603 e-mail:
08.07 > 23.09, 2017/b>
![]() Máximo González, Instalación realizada en la Residencia de Lizières (Franc ia) , 2015 |
![]() |
El
amor
por
la
tierra,
la
emoción
por
el
paisaje
o
la
añoranza
del
hogar
son
resonancias
sentimentales
de
la
deuda
afectiva
del
ser
humano
con
sus
raíces.
Es
aquel
que
nos
proporcionó
cobijo
y
nos
vio
crecer,
es
un
lugar,
un
país,
un
continente
o
el
planeta;
o
todo
a
la
vez,
es
el
lugar
imaginado,
deseado
o
aquel
añorado,
experimentado
y
vivido.
El baniano es un árbol que en sí mismo representa a la naturaleza del lugar que nos acoge , que enlaza lo material y espiritual , el mundo de los objetos y el de las ideas.
Máximo González plantea, en su primera individual en la galería, dos instalaciones y un video donde esta idea del baniano es tratada desde una mirada ambigua, aquel lugar confortable o inhóspito.
En el E spacio 2 de la galería encontramos una gran instalación donde el artista traza una mirada nostálgica sobre la relación del hombre con la naturaleza en el mundo contemporáneo. El concepto de paisaje es valorado como el lugar al que pertenecemos ancestralmente y , sin embargo , destruimos para alcanzar su dominio.
La instalación inunda todo el E spacio 2 de la galería. Una serie de lienzos se exhiben de un modo inusual: negando la contemplación inmediata, ya que se encuentran dispuest os dando la espalda al visitante. El soporte de estas obras lo constituyen ramas secas recolectadas por la zona. Estas ramas suspenden, incrustan y hasta atraviesan las obras, por lo que el visitante debe adentrarse en el espacio expositivo y sortear los e lementos vegetales para descubrir el anverso de las pinturas. Allí la mirada se da de bruces con iconografías costumbristas de parajes montañosos o decimonónicas estampas campestres.
La confrontación con la convención pictórica del costum brismo anecdótico y pintoresco contrasta con el desafío contemporáneo de una naturaleza yerma y descontextualizada. Pero e n el "árbol seco" existe siempre una brizna de vida, aquella que permite mantener la esperanza de su renacer .
Esta pieza fue concebida en 2015 durante la residencia del artista en el Centre de Cultures et de Ressources de Lizières (Francia), donde recopiló una serie de lienzos en Ema ú s. Pinturas de escuelas estilísticas a las que pertenecían pintores desconocidos de principios del XIX. Obras arrumbadas de autores anónimos .
El espacio principal de la galería alberga una instalación constituida por tres grupos de mesas con dos sillas y una lámpara. Estos objetos están diseñados y construidos con un material reciclado llamado Triplex, una madera industrial que forma parte de los procesos actuales de producción sostenible. Estas mesas y sillas se montan y desmontan mediante registros que recuerdan la mecánica de un rompecabezas, lo que remite al puzzle situado sobre el tablero de la mesa, que debe ser co mpletado por dos personas de forma colaborativa. Esto genera una idea participativa y activa para el visitante. Se trata de un puzzle negro, una representación vacía de contenido y de cualquier imagen, que remite a un paisaje que no existe y propone un jue go de destrucción - construcción - reconstrucción sin referencias formales. La única salida a esta encrucijada estriba en imaginar un nuevo paisaje . Pero, ¿qué paisaje? El paisaje utópico, el paisaje incierto.
Máximo González fiel a sus principio s de recuperación , inclusive de ideas, las somete y reforma, para generar un nuevo significado.
El descubrimiento del paisaje – entendido como aquella parte de la naturaleza que es construida por los humanos mediante la intervención de su percepción estética o de su acción ordenadora – fue una de las grandes novedades de la pintura y la literatura del siglo XIX . El paisaje adquirió la categoría de sujeto artístico de primer orden. La corriente de revaloración de la natural eza impulsada por el Romanticismo dio pie a toda una serie de versiones del paisaje. En el siglo XX irrumpe una nueva manera de mirar y de representar la naturaleza. La visión del paisaje está en la subjetividad, en una emotividad intensa y en la transfiguración simbólica.
La transformación de la naturaleza, que las sociedades humanas han venido llevando a cabo a lo largo de la historia, se ha acelerado y agravado desde el inicio de la revolución industrial y especialmente en el contexto actual de predominio de modelos socioeconómicos desarrollistas, expansionistas y neoliberales. Entre sus efectos más graves se han venido destacando los relacionados con el agotamiento de recursos naturales, la pérdida de biodiversidad, la contaminación , el llamado cambio climático, por hacer referencia sólo a los que tienen un carácter más global. En los últimos años, no obstante, ha comenzado a aflorar un concepto que expresa también el hecho de la desnaturalización, de la transformación o del declive la naturalez a por efecto de la acción humana: la fragmentación del ecosistema .
La diversidad natural y el patrimonio cultural e histórico están seriamente amenazados por efecto de la fragmentación . Como causantes de la fragmentación se cuentan los espacios agrarios de uso intensivo, las repoblaciones forestales, los nuevos espacios de desarrollo industrial, urbano y turístico, así como todo tipo de redes que surcan el territorio. Debemos plantear un modelo sin renunciar a la ambición de un cambio profundo en la relació n sociedad - tecnológica - naturaleza. Enfrentarn os al futuro para reconstruir un espacio - tiempo (presente - futuro) más hu mano y amable.
El baniano es un árbol que en sí mismo representa a la naturaleza del lugar que nos acoge , que enlaza lo material y espiritual , el mundo de los objetos y el de las ideas.
Máximo González plantea, en su primera individual en la galería, dos instalaciones y un video donde esta idea del baniano es tratada desde una mirada ambigua, aquel lugar confortable o inhóspito.
En el E spacio 2 de la galería encontramos una gran instalación donde el artista traza una mirada nostálgica sobre la relación del hombre con la naturaleza en el mundo contemporáneo. El concepto de paisaje es valorado como el lugar al que pertenecemos ancestralmente y , sin embargo , destruimos para alcanzar su dominio.
La instalación inunda todo el E spacio 2 de la galería. Una serie de lienzos se exhiben de un modo inusual: negando la contemplación inmediata, ya que se encuentran dispuest os dando la espalda al visitante. El soporte de estas obras lo constituyen ramas secas recolectadas por la zona. Estas ramas suspenden, incrustan y hasta atraviesan las obras, por lo que el visitante debe adentrarse en el espacio expositivo y sortear los e lementos vegetales para descubrir el anverso de las pinturas. Allí la mirada se da de bruces con iconografías costumbristas de parajes montañosos o decimonónicas estampas campestres.
La confrontación con la convención pictórica del costum brismo anecdótico y pintoresco contrasta con el desafío contemporáneo de una naturaleza yerma y descontextualizada. Pero e n el "árbol seco" existe siempre una brizna de vida, aquella que permite mantener la esperanza de su renacer .
Esta pieza fue concebida en 2015 durante la residencia del artista en el Centre de Cultures et de Ressources de Lizières (Francia), donde recopiló una serie de lienzos en Ema ú s. Pinturas de escuelas estilísticas a las que pertenecían pintores desconocidos de principios del XIX. Obras arrumbadas de autores anónimos .
El espacio principal de la galería alberga una instalación constituida por tres grupos de mesas con dos sillas y una lámpara. Estos objetos están diseñados y construidos con un material reciclado llamado Triplex, una madera industrial que forma parte de los procesos actuales de producción sostenible. Estas mesas y sillas se montan y desmontan mediante registros que recuerdan la mecánica de un rompecabezas, lo que remite al puzzle situado sobre el tablero de la mesa, que debe ser co mpletado por dos personas de forma colaborativa. Esto genera una idea participativa y activa para el visitante. Se trata de un puzzle negro, una representación vacía de contenido y de cualquier imagen, que remite a un paisaje que no existe y propone un jue go de destrucción - construcción - reconstrucción sin referencias formales. La única salida a esta encrucijada estriba en imaginar un nuevo paisaje . Pero, ¿qué paisaje? El paisaje utópico, el paisaje incierto.
Máximo González fiel a sus principio s de recuperación , inclusive de ideas, las somete y reforma, para generar un nuevo significado.
El descubrimiento del paisaje – entendido como aquella parte de la naturaleza que es construida por los humanos mediante la intervención de su percepción estética o de su acción ordenadora – fue una de las grandes novedades de la pintura y la literatura del siglo XIX . El paisaje adquirió la categoría de sujeto artístico de primer orden. La corriente de revaloración de la natural eza impulsada por el Romanticismo dio pie a toda una serie de versiones del paisaje. En el siglo XX irrumpe una nueva manera de mirar y de representar la naturaleza. La visión del paisaje está en la subjetividad, en una emotividad intensa y en la transfiguración simbólica.
La transformación de la naturaleza, que las sociedades humanas han venido llevando a cabo a lo largo de la historia, se ha acelerado y agravado desde el inicio de la revolución industrial y especialmente en el contexto actual de predominio de modelos socioeconómicos desarrollistas, expansionistas y neoliberales. Entre sus efectos más graves se han venido destacando los relacionados con el agotamiento de recursos naturales, la pérdida de biodiversidad, la contaminación , el llamado cambio climático, por hacer referencia sólo a los que tienen un carácter más global. En los últimos años, no obstante, ha comenzado a aflorar un concepto que expresa también el hecho de la desnaturalización, de la transformación o del declive la naturalez a por efecto de la acción humana: la fragmentación del ecosistema .
La diversidad natural y el patrimonio cultural e histórico están seriamente amenazados por efecto de la fragmentación . Como causantes de la fragmentación se cuentan los espacios agrarios de uso intensivo, las repoblaciones forestales, los nuevos espacios de desarrollo industrial, urbano y turístico, así como todo tipo de redes que surcan el territorio. Debemos plantear un modelo sin renunciar a la ambición de un cambio profundo en la relació n sociedad - tecnológica - naturaleza. Enfrentarn os al futuro para reconstruir un espacio - tiempo (presente - futuro) más hu mano y amable.


OPENING:
Saturday 08.07, 20.30 h
Diálogo Javier Diaz Guardiola with Máximo González / 19 h
Diálogo Javier Diaz Guardiola with Máximo González / 19 h